Quizá sea de las pocas personas a las que les encanta que llueva. Pero es que yo... bueno, yo nunca me parecí a nadie, ni tan siquiera me dí una aire. Yo nunca fui la típica chica que va enamorando por ahí, ni cae simpática a todo el que la conoce... No, yo nunca fui lo típico, ni lo corriente, siempre se me dio mejor lo de ser algo diferente...La que va saltando charcos y sin paragüas en pleno otoño

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