en días de nostalgia
me acompaña con sus ojos en silencio
y me hace sonreír.
Querida amiga y compañera,
aquella que ha presenciado mis lágrimas,
aquella que me dio fuerzas para seguir,
aquella que me decía lo que estaba mal.
aquella que ha presenciado mis lágrimas,
aquella que me dio fuerzas para seguir,
aquella que me decía lo que estaba mal.
Mi confidente, mi todo, mi luz en el camino.
Te podría comparar con mi ángel guardián.
Aquella que me hace ver mis errores y los acepta también,
la única que sabe lo que voy hacer.
Si alguna vez te lastimé, lo siento, no lo quise hacer.
Gracias, mil gracias por estar ahí siempre.
A'
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